Hoy en día es inevitable escuchar a cerca de Dubái, quien no ha recibido algún correo o a ha visto algunas imágenes de las lujosas construcciones y de los caprichosos diseños de muchos de los edificios, diseños que hace algunos años edificarlos no era más que un sueño, sin duda Dubái es una ciudad magnifica, con increíbles hoteles submarinos con gigantescas islas artificiales, con edificios que rompen todos los records de altura. (Superando cada uno al anterior) Pareciera que esta ciudad es capaz de cumplir con todas las fantasías de los grandes despachos y arquitectos contemporáneos, como Zaha Hadid, Jean Nouvel, Norman Foster, Rem Koolhaas y su “OMA” o Asymptote. Resulta increíble como con suficientes recursos económicos y tecnológicos la frontera entre la fantasía y la realidad fuera imperceptible. Pero no podemos pensar que todo esto no tiene un costo o una consecuencia ¿cuál es el costo real de todos estos alardes tecnológicos y de desbocada creatividad?
El caso de Dubái podría evocarnos un poco a la anécdota bíblica de “La torre de Babel”, a grandes rasgos, aquella historia que narra la leyenda del capricho del rey Nimrod (un momoroca de la antigua Mesopotamia y quien supuestamente fue el primer rey después del diluvio.) y su pueblo, por construir una torre tan alta que llegara al cielo. Cuando su dios se percata de las intenciones del pueblo de Senaar, este decide castigarlos creando todos los diferentes tipos de idiomas y dialectos que hoy en día conocemos, esto con el fin de provocar confusión entre el pueblo y evitar que la torre fuera edificada en su totalidad.
Dicha historia no es más que una leyenda con fuertes connotaciones religiosas, pero se podría decir que plantea una reflexión interesante… y esta es, que no podemos hacer alarde de nuestro potencial creativo y tecnológico sin esperar ningún tipo de consecuencia. ¿Y cuáles son las consecuencias detrás del glamour del destino turístico más importante del mundo? Las consecuencias negativas abarcan ámbitos tanto económicos y sociales como ecológicos y urbanísticos.
Desde el punto de vista económico:
Siendo una ciudad escasa en petróleo propio y dependiendo del dinero prestado y el apoyo del Gobierno federal (financiado en gran parte por Abu Dhabi) esta ha apostado todo al sector turístico y la compra y venta de lujosos inmuebles y aunque en un principió Dubái parecía ser el paraíso de los bienes raíces, por ser un mercado emergente y cuyas rentabilidades tenían en crecimiento anual del 20% y gracias la promoción del jeque Mohammed Bin Rashid al-Maktoum, quien invitaba a los occidentales a trasladarse a Dubái. Su “interesante” propuesta… otorgar tarjeta de residencia a todo aquel que compre una casa, a cambio de vivir en una hermosa isla artificial, en forma de palmera, lo que en realidad no es más que un banco de arena de unos 3.000 kilómetros cuadrados donde las temperaturas alcanzan los 50 grados en verano. Aunque del 2000 al 2008 esta estrategia funciono más que bien, en septiembre del 2009 esta fantástica ciudad topo con pared.
Hay quienes afirman que la construcción jamás se freno del todo, sin embargo los precios de los inmuebles registraron un caída del 41% y en ocasiones algunos de los inmuebles adquiridos valían hasta 25% menos del precio inicial. Los analistas auguran que este año Dubái alcanzara su recuperación en el sector inmobiliario, sin embrago su deuda podría ascender hasta de 80.000 millones de dólares de la cual la mayor parte está concentrada en “Dubai world” (conglomerado público de inversión que administra y supervisa la cartera de negocios y proyectos para el gobierno de Dubái y responsable de una gran parte de los mega proyectos de la ciudad)
Desde el punto de vista ecológico:
El crecimiento acelerado de esta urbe tecnológica dedicada a romper todos los records, es completamente insostenible desde el punto de vista ambiental, aunque gran parte de la ciudad está construida en nada más que desierto su extensa línea costera se convertirá en unos años en el desarrollo urbano más grande del mundo, esto sin contar las islas artificiales, las cuales son las principales causantes del deterioro de la frágil vida marina de la costa.
El dragado y relleno de plataformas ganadas al mar ha dejado aguas lamosas, la vida marina prácticamente ha desaparecido, las corrientes se han alterado y las playas están erosionadas, Los arrecifes de coral y las ostras se han enterrado bajo toneladas de arena y de rocas y el fondo del mar circundante de varias millas alrededor se ha convertido en un desierto sin vida, cubierto con una capa gruesa de lodo. Habrá que preguntarse… ¿Cuánto valdrá dentro de unos años una construcción que costo de millones de dólares en ser edificada, sobre un terreno rodeado por aguas sin vida y pútridas? Se presumen algunos intentos por restaurar la vida marina (la segunda con mayor diversidad en todo el mundo) pero no es una tarea fácil considerando que la construcción no cesa, y en caso de que los intentos fueran realmente intensivos, restaurar un ecosistema tan erosionado podría tardar varias décadas.
Por si esto fuera poco, una fotografía tomada por una estación espacial de la NASA revela que las aguas del golfo pérsico han subido sus niveles debido al cambio climático, si bien aun no se sabe a con ciencia cierta qué es lo que provoca dicho fenómeno, es un hecho que el deshielo de los polos terminara por desaparecer varias islas y hasta algunas ciudades costeras.
Es cierto que muchos de los proyectos se puedan jactar de tener un funcionamiento o un diseño parcialmente “ecológico” incluso algunos de dichos edificios puede que tengan la certificación “LEED” (Leadership in Energy & Environmental Design es un sistema de certificación de edificios sostenibles, desarrollado por el Consejo de la Construcción Verde de Estados Unidos) pero… ¿Qué tan ecológicos son estos edificios realmente? Un articulo publicado por la revista Aquine revela estadísticas que indican que el 80% del consumo energético es realizado por las edificaciones, tanto en su operación como en su construcción. Lo cual los nos lleva a una interrogante mas ¿Qué tan ecológico puede ser un edificio que funciona parcialmente con energías renovables, si para construirlo se sacrifico a un ecosistema entero?
Estén pendientes de la segunda parte de esta publicación. Mientras tanto vale la pena que vean estas impactantes imágenes del crecimiento acelerado de esta ciudad.
1990
2003
2009



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